martes, 5 de junio de 2012


Este árbol queda en el camino de mi casa a la parada del ómnibus. Cada vez que pasaba, en la primavera del año pasado, lo veía, creciendo solamente esas hojitas en el árbol entero, pelado. Me repetía que un día iba a llevar la cámara y le iba a sacar una foto para recordarlo, porque me parecía hermoso todo ese color en contraste con el pardo de sus ramas. Un día lo hice. Luego pasaron meses hasta que escaneé el rollo, y por un momento olvidé haber realizado ese disparo, aunque a veces lo he recordado y lo hago; cada vez que veo al árbol lo recuerdo. Hoy buscando entre mis fotos la encontré. Hoy me parece más linda que nunca, a pesar de que es una foto estática, que nunca cambia. Se ve que lo que cambió fue el receptor, la que cambió fui yo.

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