Salir a correr y ante el mar no poder.
Caminar al borde de las olas, sentirse como un guerrero, peleando sus turbulencias, su violencia, su vicisitud, su inmensidad, y a la vez sentirse parte del mar, querer calmarlo, sentirse libre, sentirse a salvo.
Hipnotizarse inconscientemente, y al darse cuenta maravillarse.
Querer quedarse ahí para siempre, formar parte al fin, encontrar la manera, tener una lluvia de ideas.
Pensar que es la muerte más linda y más terrible.
Pensar en lo cursi de las frases como ''camina no adelante, ni detrás de mí, sino a mi costado'', sin embargo sentir que eso se está haciendo con el mar, caminando a su costado, fluyendo con él, fundiéndose en una ola, eterna e infinita, inmensa y sabia, potente y rica en recuerdos y experiencias desde el inicio de los tiempos.



(: sin palabras.
ResponderEliminarmaravilloso
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